Desde hace semanas el 3 de mayo de 2012 estaba marcado de color rojo en las agendas de los responsables de interior catalán y español, e incluso en la de algún mandatario europeo. Al final ha hecho sol y un poco de viento y no ha pasado nada grave, no ha habido ningún sobresalto de orden público. Y es que para algo habrá “servido” el inmenso despliegue policial por tierra, mar, tweets y aire.

Las dos imágenes que véis muestran la marcha de estudiantes universitarios (que habían convocado huelga) a su paso por el Eixample de Barcelona (la calle Urgell) en dirección hacia el campus de la Pompeu Fabra, cerca del parque de la Ciutadella.

Los estudiantes dicen que el día de protesta estaba escogido desde hace tiempo, pero han acabado la concentración lo más cerca posible del Hotel Arts, donde tenía lugar la cumbre del Banco Central Europeo.
 Por un lado nos quejamos de que el poder de Europa queda lejos y que los burócratas no conocen la realidad. Pero cuando hacen reuniones en ciudades, como ha pasado hoy, tampoco nos gusta porque el despliegue es demasiado caro, que seguro que lo es.

Yo me quedo con lo que he leído esta tarde en un twit, cuando se ha conocido la “noticia” de que los responsables del BCE habían decidido “no tocar el tipo de interés”: “¿Tanto follón para esto?”