Ya digo que Barcelona es diferente, aquí pasan cosas que en otros sitios no pasan. Mirad por ejemplo como trabajaban estos operarios ayer domingo para reasfaltar la esquina de las calles Balmes con Diputació, en pleno Eixample, que resultaron afectadas de la quema de contenedores el día de la huelga del 29 de marzo y también durante las protestas de estudiantes. “Podrían haber esperado unos días” me dice un tweet, por lo que pueda pasar durante la reunión del Banco Central Europeo. Hombre, pues también es verdad, no venía de una semana. Aunque es cierto que el asfalto de las zonas donde se quemaron contenedores quedó muy irregular y peligroso para motos y bicis.