Las Arenas fue una plaza de toros de Barcelona hasta 1977 y en el 2011 se transformó en un centro comercial. Con una fantástica cúpula por la que puedes pasear, dar la vuelta a la antigua plaza y disfrutar de las vistas a plaza España, al parque de la España Industrial, al Tibidabo y al Eixample. Pues bien, cuando inauguraron el centro comercial me fijé que en la cúpula sólo había una barandilla de las normales, de las que te llega hasta poco antes de los hombros, a pesar de la gran altura que separa la cúpula del suelo. Daba la impresión de ser como un poco peligroso o, en todo caso, se lo ponía demasiado fácil a quien quisiera saltar. En realidad ésto no ha pasado (que yo sepa) pero por si a caso este verano el centro comercial ha añadido unas vallas de unos tres metros que, ahora sí, impiden o en todo caso dificultan cualquier ‘accidente’. La cúpula de Las Arenas se ha convertido en una visita imprescindible para quien venga a Barcelona, es muy bonito pasear por allí arriba. Y al centro comercial las cosas le deben ir bien porqué es una zona muy turística y donde hasta su inauguración no había ningún sitio público de consumo en donde los turistas pudieran ‘refugiarse’ y gastar.