Col·laboradors, amics i lectors de la revista El Ciervo es van aplegar dijous passat a la sala d’actes de la Facultat de Comunicació Blanquerna per celebrar els 60 anys de la publicació i per recordar Roser Bofill, recentement desapareguda i que en va ser l’ànima i fundadora junt amb el seu marit, el periodista i subdirector de La Vanguardia Llorenç Gomis. De tot el que s’hi va dir em quedo amb les paraules del periodista Jaime Arias, que si voleu podeu sentir al vídeo:

“No por casualidad El Ciervo apareció en 1951. Ese año se produjo en Barcelona un hecho sensacional: todo un pueblo, toda una ciudad decidió no subir a los transportes públicos. Caminar durante dos semanas, por la calle, cada uno a sus quehaceres. Eso no había pasado nunca, era el espíritu de Gandhi el que mandaba aquello. Fue un Fuenteovejuna en Barcelona, precisamente, porque hubo una rebelión pacífica contra el abuso del poder. Fue un movimiento muy espiritual, porque siempre fue pacífico, callado, silencioso. Así fue y eso dió pie a una generación que fue la de El Ciervo. Es importante explicar que nació una publicación mensual, salida de una familia como la de Llorenç Gomis, ejemplar”.