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Va ser al final de l’acte d’obertura del curs de Cristianisme i Justícia (llegir la 1a crònica clicant aquí) quan des del públic se li va fer la pregunta a Iñaki Gabilondo sobre com valora el procés sobiranista català. I aquí a sota teniu el que va dir, transcripció molt aproximada del vídeo:


“Yo creo que, en general, España no se está dando cuenta de lo que está pasando. Posiblemente porque hace demasiado tiempo se perdió la costumbre de preguntar y escuchar, para saber. Hace muchísimo tiempo que nadie ha venido a Catalunya a preguntar ni a escuchar nada. Hasta el punto que no se ha ni escuchado lo que era ensordecedor. El día de la diada se puso de manifiesto una corriente social profunda que venía viendose crecer aunque sorprendió a todos e incluso algunas fuerzas políticas se lanzaron en seguida a surfear por encima de la ola.

Lo que creo que hay que decirle a la gente es que empieza un proceso que no va a ser corto. Porque ni mañana va a poder Catalunya ser independiente, ni me imagino a Catalunya dando un salto en el vacío a lo loco de manera suicida. Creo que se inicia un proceso relativamente largo que lo va a poner a prueba todo, para empezar la propia convicción del pueblo catalán, que ahora vive esa encendida fuerza, que va a ser sometida a test cuando, a medida que pase el tiempo, se tendrá que ver si la mantiene, la profundiza y la asciende o se enfría. Es una prueba también para las fuerzas políticas, que van a ver como gestionan eso con el riesgo de que vaya mal y ser acusados de traición.

En Madrid, mientras tanto -donde parece que no se ha enterado nadie de lo que está ocurriendo- la respuesta oficial de las fuerzas políticas se mueve en una “pequeña” horquilla que va desde el: “Mandémosles a la guardia civil” hasta: “Cambiemos la Constitución y hagamos un estado federal”…

Lo único que se con toda seguridad es que el estado de las autonomías ha concluído. El día 26 de noviembre, cuando terminen las elecciones catalanas, empieza un proceso que no sé si nos va a conducir a asimetrías, independencias, cambios constitucionales, estados federales, que venga la guardia civil… no lo sé, pero desde luego lo que no se vuelve es al estado de las autonomías tal como lo hemos entendido. La posibilidad de que Artur Mas vuelva para atrás es cero.

Por lo tanto empieza un tiempo nuevo y todos seran sometidos a un test extraordinario. Necesitarán luces largas, medios de comunicación que sepan acompañar el proceso y una sociedad que empuje y deje respirar.

Ahora mismo ni se ve la altura de los políticos, ni muchísimo menos la de los medios de comunicación. Y podría verse el apoyo de la sociedad pero tiene que pasar sus tests de ilusión-desilusión.

Catalunya creo que ha expresado un anhelo, no es cómo se consensuará. Es imposible que no haya un referéndum -a lo mejor no se le llama referéndum pero es imposible que no se haga-. Es imposible que a alguien se le ocurra neutralizar este proceso por el artículo 155 (suspender la autonomía).

Por lo tanto no sé cómo puede acabar pero en todo caso va  a necesitar mucha categoría política.

Durante la transición, los que la vivimos nos llevamos una sorpresa con los políticos a los que les pilló ‘de guardia’ aquel proceso tan complicado, como a Adolfo Suárez. Por su pedegrí no tenía la más mínima pinta de tener el valor y la capacidad de escuchar que tuvo.

A ver si tenemos suerte, porque nos va a hacer falta. En todo caso, la gente que viviendo con entusiasmo este tiempo tan especial crea que está todo al alcance de la mano corre el riesgo de sufrir una desilusión que se vuelva contra el proceso. Nadie tiene que renunciar a su sueño pero este proceso necesita mucha categoría política”.