Como muchos ya sabéis, Barcelona está a punto de vivir una revolución en la red de autobuses, con la implantación paulatina de 28 líneas (17 verticales, 8 horizontales y 3 radiales). Y en la Gran Vía esto ya está comportando una transformación de los carriles. Mirad, por ejemplo, el carril lado mar: hasta hace pocas semanas se podía aparcar y ahora ya es sólo de circulación.

Por la zona hay carteles que lo explican: “Estamos implantando la nueva red de bus”. En el lateral montaña, creación de carril exclusivo para bus, taxi “y acceso parkings”. Ya estoy impaciante de que llegue plenamente la nueva red, puede ser brutal…

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