El teòleg Leonardo Boff ha sortit en defensa o gairebé reivindicació del nou Papa, en front les veus que l’acusen des d’Amèrica de connivència amb les dictadures argentines. En un post que Boff ha publicat recentment en el seu blog diu que “El Papa està cridat a restaurar l’Església”:

“En las redes sociales había anunciado que el futuro Papa se llamaría Francisco. Y no me equivoqué.

Francisco tomó al pie de la letra estas palabras y reconstruyó la iglesita de la Porciúncula, en Asís que aún existe en el interior de una inmensa catedral.

¿Por qué el cardenal Jorge Mario Bergoglio eligió el nombre de Francisco? Creo que fue porque se dio cuenta de que la Iglesia está en ruinas por la desmoralización de los diversos escándalos que afectaron lo más precioso que ella tenía: la moral y la credibilidad. Francisco no es un nombre, es un proyecto de la Iglesia, pobre, sencilla, evangélica y desprovista de todo poder.

Creo que el Papa Francisco tiene en mente una iglesia fuera de los palacios y de los símbolos del poder.

En su discurso inaugural se destacan tres puntos, de gran significado simbólico.

El primero: dijo que quiere «presidir en la caridad».

El segundo: dio centralidad al Pueblo de Dios, como destaca el Concilio Vaticano II, pero dejada de lado por los dos papas anteriores a favor de la jerarquía.

Por último, evita todo espectáculo de la figura del Papa.

Vale la pena mencionar que es un Papa que viene de Gran Sur, donde están los más pobres de la humanidad y donde vive el 60% de los católicos”.

Podeu llegir el post sencer al blog de Leonardo Boff.