Las dos chicas que véis en la foto son Mònica y Anahí, dos estudiantes de la Escola d’Arquitectura de la UPC. El domingo por la noche estaban haciendo, en plena Ronda General Mitre, un trabajo para la asignatura de ‘Proyectos’ de cuarto curso de la facultad.

Y lo hacían frente a la Casa Tosquella, muy cerca de la plaza Lesseps. Una casa con decoración modernista posterior a su construcción inicial -según me explican- y con dos niveles, uno que ahora queda curiosamente enterrado porque era la antigua salida al jardín.

Quizás algunos recordaréis que hace unos meses en el Vivir de La Vanguardia hablaron de esta casa, a raíz del caso de la inquilina de toda la vida que vive allí, una señora muy mayor que se llama Dolors y que fue desheredada de la casa cuando luchó contra su demolición, contra lo que defendían algunos miembros de su familia. Ha conseguido que sea una de las últimas casas de lo que fue el barrio. Cuando LV hizo el reportaje “convivía” a la fuerza con unos okupas residentes en el otro lado de la finca, que no se comportaban muy bien.

La cuestión es el profesor Jordi Adell ha encargado a sus alumnos que hagan una acción a coste cero sobre la casa. Y a sus alumnas Mònica Arnizas se les ocurrió pintar sobre papel de embalar como un espejismo que simula lo que fue la continuación del jardín de la casa, con la idea de imaginar cómo era el jardín antes de que lo mutilaran con motivo de la construcción de la Ronda y del muro actual del edificio.

Tenían previsto, en algún momento de poco tráfico, alargar el espejismo hasta la calzada.

¡Bravo!

(Por cierto, yo tenía unos familiares, recientemente fallecidos, que vivían en la zona antes de la construcción de la Ronda. Y explicaban el drama que les supuso la autopista que les colocaron delante de casa …)