Barcelona vivió el martes (11 set 2012) una multitudinaria marcha independentista. Que seguramente sorprendió a muchos españoles pero que aquí, en Catalunya, ya íbamos intuyendo. Durante el verano, la Assemblea Nacional Catalana iba organizando autocares desde todo el territorio, y los iba llenando…

La marea humana y de esteladas me ha dejado unos días pensativo sobre la excepcionalidad de esa marcha y sobre todo lo que puede venir. Y claro, he ido comentando ‘la jugada’ con unos y otros.

Hoy, por ejemplo, me he encontrado en el ascensor con una vecina de toda la vida que fue a la manifestación del 11 de septiembre del 77 y que también ha ido a la del 2012. Como hacía días que no nos veíamos, no me he podido estar de preguntarle:

– “¿Qué piensas, había más gente en esta o en la del 77?”

– “Sin duda había más en esta”, me ha dicho

Y eso es grande, ¿eh? Porque nos hemos pasado los últimos 30 años hablando de las del 76 (Sant Boi) y 77 (Barcelona) y ahora se ha hecho una pidiendo ser un estado de Europa y ha acudido aún más gente: ¿600.000? ¿Un millón? ¿millón y medio? ¿Dos millones? Bah, un montón, una muchedumbre.

Os resumo algunas de mis reflexiones:

– Lo avanzó Quim Monzó el mismo 11 en La Vanguardia: “Será la manifestación más importante” de la historia de este país … Que todo el larguísimo recorrido estuviera ocupado por gente desde el comienzo fue verdaderamente excepcional
– Fue una fiesta, no hubo ningún incidente y esto también es excepcional
– Lo pensé durante la manifestación y el viernes se lo oí comentar a Lluís Foix a 8 TV: fue sobre todo una manifestación de comarcas y barcelonesa: gente venida de fuera de Barcelona y de la ciudad.
– Y añado yo: sociológicamente faltaba la parte menos proclive del área metropolitana: Gavà, Bellvitge, Cornellà, Santa Coloma … diría que no estaban demasiado representados. Y bien que hubieran podido estar, ¿eh? Porque se está defendiendo su bienestar futuro y no sería necesario que nadie les rogara asistencia, se podrían concienciar solos. Sólo escuchando al presidente de Extremadura ya sería lógico que reaccionaran. Pero por otro lado, sería importante que el independentismo catalán hiciera un gesto hacia esos sectores, que son los que están emocionalmente más vinculados con determinadas zonas de España.
– Ligado a esto, quien se mueve de manera más incómoda en la nueva situación es el PSC. A los socialistas catalanes se les ve totalmente descolocados…
– Diría que tampoco estaban una buena parte de los que se manifestaron el año pasado en las marchas de los indignados. Hay un sector de indignados, quizás el mayor, que no se añadió. Es como una corriente que desprecia la política y los políticos y que por tanto se mueve al margen de esta otra corriente de gente que, a pesar de criticarlos, es consciente que los necesita.

– La pancarta de la foto resume bien el espíritu de la mani: la gente se manifestaba por la independencia, para crear un nuevo estado en Europa, harta de oir hablar de pactos fiscales y similares, y de los desprecios que llegan desde las españas…
– Una cosa importante es que los ciudadanos son los que tiran del carro. Los políticos estaban en un segundo plano y en todo caso se tuvieron que ir añadiendo, como ocurrió con Duran. Tengo la sensación de que ésta es una de las cosas fundamentales que desde Madrid no se entiende.
– La estelada, la histórica bandera independentista, se ha consolidado como el gran símbolo de las varias generaciones que acudieron a la marcha. La estelada fue una de las triunfadoras del día, la mani fue un mar de esteladas.
– El presidente Mas está gestionando bien los ‘tempos’: en Barcelona, ​​en Madrid …
– El PP, también el catalán, se mueve cómodo en esta situación de todo o nada en que nos encontramos
– Ahora más que nunca, la fragmentación independentista es un lastre: ERC, Solidaritat, Reagrupament, Convergència?
– España está reaccionando ensordecida. Sorprendida pero con ganas de ignorar y si es necesario, aplastar. Con algunas excepciones importantes, como las declaraciones del seleccionador Del Bosque…

Bien, hablo de España en genérico pero somos muchos los que esperamos que también haya una España que entienda, como la de Del Bosque. ¿La hay?